lunes, 24 de marzo de 2008

TRANQUILÍCENSE

Dijo Asimov que la violencia es el último recurso del incompetente, y en esto como en tantas otras cosas, mi admirado Asimov tenía razón. Y la incompetencia de este pésimo grupo de gobierno que tenemos que sufrir en San Juan de la Rambla les hace ser cada día más violentos, con una violencia gratuita e injustificada que ruboriza al resto de ciudadanos del municipio, que cada vez se merecen menos tener gobernantes tan ineptos y zafios.
Primero me referiré a los datos objetivos. La realidad es que, en su larga e impertinente diatriba, no ofrecen ningún dato de los preceptivos análisis a los que aluden. En lugar de gastar tanta tinta en insultar a la portavoz de la oposición, los vecinos agradeceríamos que nos desvelaran, ordenados, los datos de los análisis de los últimos meses, desglosados mes a mes, y zonificados, que era uno de los objetivos de la moción presentada. Sólo así se puede demostrar quién es más mendaz, si la portavoz de la oposición, que maneja estos datos porque el concejal responsable municipal le mostró las analíticas en su momento, analíticas que estaban fuera de los parámetros permitidos, o el grupo de gobierno, que persiste en ocultar la información que le debe a los vecinos. Yo afirmo que los parámetros que el señor Borges me mostró estaban fuera de lo permitido por la OMS y la legislación española al respecto. Y yo nunca miento, todo lo contrario a lo que de manera habitual hacen los munícipes de CC-AIS, sus correveidiles y sus paniaguados. De todas maneras, más que arremeter contra mí, mejor le iría a la población de San Juan de la Rambla si los concejales del grupo de gobierno concentraran sus energías en pedir del Cabildo Insular de Tenerife el cumplimiento del Plan Hidrológico Insular de 1993, en lo correspondiente a la instalación de desaladoras, plan que ha sido incumplido hasta la fecha y origen del problema. Señores de CC: pedir que se solucionen los problemas del pueblo no es hablar mal del pueblo, sino de los malos gobernantes que no han sabido buscar una solución a esos problemas. No vuelvan a identificarse, de manera fascistoide, con el pueblo.
Capítulo aparte merecen los insultos y las infamias del grupo de gobierno. No insulta quien quiere, sino quien puede, y a la vista está que entre los concejales de gobierno y el personal de confianza, que cobra como tal de todos nosotros, y pese a los importantes emolumentos que reciben mes tras mes, juntos no dan ni uno bueno. Por lo tanto, poco pueden dudar de mis neuronas, que están en perfecto estado y completas, dada mi escasa propensión a conductas desordenadas, quienes no se preocupan de mantener las suyas a salvo, por tener costumbres y hábitos que atentan constantemente contra su integridad. Algunos de sus adláteres califican mi conducta de frustrada, aunque más les valía a algunos de ustedes (y a sus familias) tener conductas un poco más ordenadas, aún so pena de ser calificados como frustrados. No constituyen, en la actualidad, precisamente, el mejor ejemplo para los jóvenes que los siguen.
Pero ya el colmo de la infamia es el calificativo que me adjudican de gafe, supongo que regodeándose en los percances que han acontecido a la familia socialista (y al pueblo todo) en los últimos meses. Si alguna dignidad se les suponía, han terminado por perderla, en el colmo de la desvergüenza, de la infamia y de la ignominia. Del ataque frustrado a la sede tienen ustedes la responsabilidad última, por soliviantar a la persona o las personas desconocidas que atentaron contra la Casa del Pueblo, hablando en contra de la que suscribe, con ataques personales y no políticos, de manera continuada desde hace mucho tiempo. De las otras dos tragedias tendrían que estar dando cuenta, porque además de a la familia socialista, les han pasado factura a muchos otros ciudadanos y ciudadanas de San Juan de la Rambla, con la aceptación tácita de ustedes, e incluso con su contribución: una de ellas procede del modelo de ocio que ustedes han generado entre nuestros jóvenes, que no ha causado más tragedias porque Dios protege a los inocentes. La otra, por el pésimo modelo de sanidad pública que su grupo, CC, que lleva más de veinte años malgobernando esta isla y esta comunidad, nos han procurado a los habitantes de las áreas no capitalinas. Si tuvieran vergüenza y dignidad, ni mencionarían ambas tragedias, de las que ustedes son parte responsable, por activa o por pasiva.
Señores de CC-AIS: no hay gafes, ni destinos, ni maleficios (aunque se rumorea, cada vez con más insistencia, que ustedes han ido a solicitar "daños" de curanderos en contra de los socialistas). Hay malos gobernantes, cómplices de los mismos y personas indignas de su cargo, que se han desvelado como lo más infame de lo que gobierna cualquier corporación, por mofarse del dolor ajeno, de los que ellos mismos no son ajenos.

PD Las pruebas son las que cantan. Como persisten en dudar de mis neuronas, les reto públicamente a que pongan fecha y hora para someternos, ustedes y yo, a una prueba de CI. Claro que no aceptarán, porque una cosa es insultar y otra dar trigo... Por cierto, CI significa cociente intelecual... por si acaso....

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Estimada fidela:
acabo de leer su articulo y tengo que decirle una cosa, seria de gran ayuda si rebaja un poco el nivel de vocabulario, me cuesta seguir un poco el artículo, pero consigo desgranar un poco el contenido. aun asi, me voy a descargar hasta quedarme "agusto":
Me parece de mal gusto, pesimo, paupérrimo, una canallada,vamos, una putada, o como se le quiera llamar que el grupo de gobierno acuse a una persona de las desgracias ajenas, en una zona norte donde se esta prohibido tener un puto infarto por que te mueres, un infarto, por que tienes que pedir "tiempo muerto" como en un partido de baloncesto porque los mandatarios que se encargan de nuestra sanidad se preocupan mas de gastar dinero en un tranvia que en solucionar un problema que hace que te mueras por un jodido ataque al corazon, me parece sucio, indigno que mientras unos se "jartan" a contar billetes en la soledad de sus casas otros cuentan las horas que le quedan donde intentan esperar a una ambulancia que los llevan a unas clinicas privadas, donde no siempre tienen el material necesario, y esas personas se resignan mientras sus vidas se apagan lentamente.
sr. reyes, mentalicese usted y haga saber a sus colegas los que mangan, perdon, los que mandan, me equivoque, que un ataque al corazon no se cura con unas friegas de "vivaporuvs" y que ustedes son los culpables de la nefasta planificación sanitaria que existe en las islas (que por cierto, es competencia suya, asi lo quisieron), esa misma que ha dejado durante un tiempo sin médico de cabecera al pueblo, esa misma que ahora juega con la salud de los niños por culpa del flúor del agua, mentalicese que "san juan de la rambla no va bien" como decia un expresidente, que el silencio y la desinformación no arregla las cosas en el pueblo y que los ciudadanos no tienen la culpa de haber nacido en un pueblo dejado de la mano de dios, y en el que tienen que pedir permiso por vivir, por que de morir ya se encargan los que malmandan, con un sistema sanitario que hace aguas por todos los lados (aguas con fluor, otro éxito de su desgobierno). Quien hace eso y sobre todo quien lo permite, no tiene ni fizco de vergüenza, ni fizco de corazón y sobre todo, ni fizco de dignidad... no se como pueden dormir por las noches, supongo que con miedo de pensar que tengan que viajar en esas ambulancia con billete solo de ida...salud!

firmado: sin papas en la boca

Anónimo dijo...

Me encantaría ver a don Manuel Reyes (como no todos somos iguales, intentaré acostumbrarme a llamarle don Manuel) en la consulta de Aramís Fuster, pero buscando conjuros para mitigar su propia incompetencia y su debilidad como dirigente.